sábado, 15 de marzo de 2008

Traidora, ese fue tu saludo al verme. ¿Traicionarte yo? ¡Jamás! No somos vecinos de una misma ciudad y lo sabes. Juntos hemos compartido pensamientos, ideales, trabajos, vida, sueños, esperanzas... ¡es imposible que eso pueda entrar en tu cabeza!. Aquel día... aquel día tuve que actuar como lo hice por salvarte, ¿jamás lo entenderás? No iba a dejarte morir. Tienes que creerme. Tú estabas metiendo demasiado las narices en algo que no te incumbía, al menos en ese momento. Metías las narices en algo que podía hacerte perder la vida, y eso es lo que traté de evitar cuando te dejé atado en aquel lugar. Que perdieras la vida. Las cosas han cambiado mucho en esta ciudad para mí. Antes os tenía a vosotros, tenía a mi maestro. Ahora me tengo a mi misma y, aunque confíe en vosotros, no puedo contaros nada de lo que hago actualmente. No sería seguro para vosotros, ni para mí misma, aunque quizá este ahora en un punto en el que mi propia vida esté dejando de tener importancia para mí poco a poco. Sigo un camino que tiene un final cada vez mas oscuro, pero tengo que intentarlo, tengo que hacerlo. Tienes que comprenderme e intentar perdonarme si eres capaz de ello. Ayer insinuaste algo sobre unas armas: realmente no sé de que me hablas, pero si con esas acusaciones intentas perjudicarme, créeme que no lo conseguirás. Toda la ciudad me conoce y es imposible creerlo. Puedes intentarlo si quieres, pero sin pruebas no llegarás a ningún lado. Y cráeme que si sigues jugando a esto, acabaremos metidos en un juego demasiado peligroso en el que, desgraciadamente, tú tienes todas las de perder. Entiendo tu rencor, pero con ese tipo de mentiras no calmarás tu sed de venganza, sobre todo porque, realmente, una parte de ti sabe que jamás haría nada que te perjudicara, a pesar de que te dejara ahí atado, a pesar de que todo esto sea muy raro para ti. Así que, por tu bien, no vuelvas a mencionar este tema e intenta calmarte y pensar fríamente. Quizá algun día todo sea más fácil, más sencillo. Pero ahora mismo las cosas en esta ciudad cada vez están más peligrosas y mi silencio es lo único que puede salvarme, y desgraciadamente también salvaros a vosotros. Búscame, por favor. Con cariño:
Elem, Eclipse Rojo

No hay comentarios: